sábado, 3 de noviembre de 2012

Cantor


Cantor a quien una voz lo llamo al formal sector

El creía que allí, en símbolos que permanecían sin cuestión, se ocultaba en sí mismos unas semillas de conocimiento de gran complejidad, con frutos de gran comprensión

En el infinito, sin pensar en el deber convenido de no entrometerse en esos asuntos que solo le competen al ser creador, el cual mantenían en su época con respeto y con temor, cantor incursiono

Mas la voz que lo llamo era la misma que llevo antes a las regiones extremas o incluso a la no-región a muchos otros  a los cuales los sedujo a la sin razón

Pues esa voz no era más que el murmullo del vacío que llevo aquel, veneno silbido, a la misión suicida del saber, mas era solo un silbido,  el mismo que otros, suave y juguetonamente agrandaron , recortaron y transformaron en una armoniosa canción.

Lo cual el mismo cantor se lamentó, el olvidar el juego, por la verdad y su vida, solo con fe ciega a las matemáticas dedicar, sin, el, su don musical cultivar

Cantor, quien por contar, no canto
Y si, llego al infinito de infinitos, pero al parar allí solo se dio cuenta que sin cantar, cada infinito era infinitamente más vacío que el infinito anterior 

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